Sabes, hoy tus ojos han tocado las puertas de mi corazón y mi alma.
En estos momentos tu compañía y tu vista dictan a expresar mis sentimientos
incrustados en esta página que hoy te acompaña.
Soy Carolina López del estado de Guanajuato,
tengo 27 años, estudié la carrera de Comercialización,
mi sentir por las letras inició en mi adolescencia estudiante de Preparatoria,
también mi inquietud por la música y el canto lo llevo muy dentro de mí.
Te invito a que conozcas mis notas escritas,
con la pluma más humilde y reflexiva que cargo en mi bolsillo
a los lugares que mi alma visita.
Gracias por tu compañía.
Carolina López
Amor eterno
Madre ahora que el destino nos ha separado físicamente,
pero en mi dejaste un corazón latiendo, con amor, sentimiento,
cariño y esperanza te dedico estas letras,
pidiéndole a Dios siga cuidando de ti.
Gracias amor eterno y corazón
por dejarnos un pedacito de ti
pasa el tiempo y tu ausencia
más nos duele, pero una
huella de amor y de lucha
dejaste en el alma de nosotros
cuan montaña puede mas la fe,
el amor, que la tristeza.
Tus ojos de felicidad y constancia
quedaron grabados en nuestra mirada
brindándonos esa luz de guía
hacia el sendero que habremos de seguir.
Tus amistades de antaño
que te dieron bienvenida un día
quisieron detener tu mano
para no dejarte ir.
Fue difícil, imploran hoy
nuestros lamentos…otra fuerza
con un fuerte espíritu vino por ti.
te llevo, te arranco del jardín
siendo un rosal muy hermoso.
para entonces convertirlo
en un ángel esplendoroso.
Solamente por corto tiempo
nos lo ha dicho en los sueños
ya no contamos los días
pues se nos hacen eternos.
Tu silueta ya no esta,
pero si tu corazón
que nos da vida y esperanza
de luchar hacia la vida.
Te extrañamos un sin fin…
esperando pronto algún día
brille un nuevo sol, donde te
podamos abrazar y decirte
nuevamente: ¡Gracias amor eterno!.
Carolina López
Valentía.
Eran interminables las tardes
en que me acerque a ti
a tu calida almohada con sentimientos tiernos…
y sin cesar mis ojos lloraban
sin saber motivos y sentir miedo.
La montaña a lo lejos se miraba
como un copo gris, sin brillo, sin calma
y amenazaba con invadir a la ciudad.
Mi corazón se partió en dos
cuando sola, perdida sin refugio
en el cual pasar una noche no hallaba
en la cual mi alma se torturaba.
En mi respirar profundo se escuchaba
un eco interminable donde el miedo no tiene fin
donde tu recuerdo a quedado en mí, clavado
para nunca marcharse…, para nunca huir.
Hoy que me encuentro aquí
con solo una parte de tu corazón
no me queda mas decirte que
Hoy soy valiente por ti.
Carolina López
Tu recuerdo en la historia
Un rosal maduro y hermoso, murió
bajo un ángel con bata blanca, y lo arranco
mandó lluvia triste un día nublado… cuando el cielo
lloro de alegría.., mas la tierra se marchito
de infinita tristeza y soledad…
solo un hueco inmenso dejo
en nuestro triste jardín
hoy ya…hoy ya no esta
nuestra hermosa flor!.
Mas en el polvo gris de aquel jardín, un día
llego el viento y la convirtió en un lago azul
diciéndome ¡ya basta de tantas lágrimas!
y le pregunte: ¿y a mi corazón quien le basta
este dolor que lleva clavado como una espada?
¡Donde el alma con agonía muere y vive cada mañana!
Pero mi alma de tan callada,
en una noche de luna y estrellas
escucho una voz angelical,
alce mi cara al cielo y…era mi madre
que también lloraba al no estar junto a ella…,
pero su aliento vino hacia mí
y me dijo frente a mis tristes ojos
“ya no te preocupes y llores por mí,
hija mía…ya no sufro
de dolor como antes lo hacia,
mas a diario mi alma
y corazón con ustedes esta,
para cuidarlos hasta el fin del día;
ya no llores, ya no llores mas hija mía...
Mas desde entonces,
los veranos y los otoños, han cambiado
las primaveras contigo, se han marchado
la melodía desencadenada
se ha vuelto ensordecedora
sin ese toque de amor
que sentía al escucharla contigo.
A diario las hojas secas de los árboles caen,
me traen aliento a mi respiración
que lentamente aspira,
desde que tu ausencia esta conmigo…
¡En tu cuarto vacío!...
las estrellas con tu luz,
cobijan mis sueños y mi cuerpo
para no morir de frío
en el sillón…que a tu recuerdo
hoy pone en la triste historia.
Carolina López
P r e c i o s a
Dulce silueta blanca
dibujada, iluminada,
consentida y admirada,
cabellos castaños miel
reposaban y bailaban
con el viento a tu cintura.
Atrapante de miradas
con elogios margaritas;
ojos rasgados con brillo
de noche iluminada con estrellas
labios rasgados naranja
contrastando con la luna.
Manos santas ofreciendo luz;
alma con encanto de vida y anhelos,
de sonrisas y palabras de vuelo.
emprendiste tu viaje como Gaviota
respirando un viento fresco!
Arrullas mis noches
con hojas de otoño
hojas quebradas que
guardo en mi pecho!
Cuan tiempo pasa y devora
para triturarlas como recuerdo
como cenizas que vuelven al polvo
y del polvo un día, volver a nacer.
Mientras mis pies andariegos
desnudos de tus venas,
acompañada de tu ausencia
y de recuerdos que queman en tristeza
siguen su ruta, esperando el día
de nuevo amanecer.
Carolina López
¿Y que le digo al corazón?
¿Que le digo al corazón
que llora tu ausencia
cuando el sol al despertar
me bofetea mi cara
al saber que ya no estas?
¿Cuando mis pies se quiebran,
y poco a poco mi corazón triste
sangra y se debilita
con la poca mitad que quedo
de él, al asomarse a
tu cuerpo a la ¡maldita muerte!?
Mareas, y mareas como olas
que se van y vuelven
donde de mi ser
solo queda un ramillete
seco y verde, sin su flor!.
¿Que le hago y que le digo
a este corazón que nunca
sabrá vivir sin ti!
si jugar con el destino,
o esquivar la amargura
mi voz que no se escucha!?
Todo es pintura en el salón
en la vida, en tu cuarto…en el sillón
quedo sola sin refugio, corazón!
donde hoy mi rostro se dibuja
de la pintura falsa!
Carolina López