Armonía (Testimonio)

Aurelia Snaidero




 
Me vi salir de mi cuerpo.

Fui lanzado por un túnel, 

que al final tenia luz.

Me encontré en un jardín.

Vi las flores más enormes, 

más bellas y perfumadas, 

que jamás imagine.

Vi caminos arbolados, 

vi arroyos, vi senderos, 

vi personas conocidas.

Todos tenían rostros distendidos, 

felices y no vi ningún anciano.

Aparentaban tener, treinta años, 

en general.


Vi que estaban preparando 

una mesa sin final, 

así de larga se veía.

Manteles blancos tenia 

y era todo algarabía, 

a su alrededor.

Al rato lo divisé .

Me di cuenta, 

mi espíritu lo sintió…

era Jesús, mi buen y amado Jesús.


Me recibió con sonrisas, me abrazo.

Tiene unos ojos muy bellos,

 uno se puede perder, 

navegando en su mirada.

Yo no se como explicarlo, 

pero estando cerca de El, 

el amor, es un abrigo…

que se quiere conservar, 

casi se puede tocar, 

de  tan real que es ese amor.

No sabia que decir, 

yo lo miraba extasiado 

y al momento, allí caí arrodillado!

Me levantó con dulzura.

Yo no quería volver 

a mi “cáscara” carnal 

y ¡así se lo pedía!

El me dijo:”Vuelve allá, 

tienes algo que arreglar”


Señor, toda mi vida te he servido, 

porque no me puedo quedar?

“Tu tienes aún problema, 

que solo tú, puedes solucionar,

hay una amistad  quebrada…

eso tiene que sanarse.

En mi cielo no hay entrada, 

para nada que no tenga MI ARMONIA.

Ve, perdona y pide perdón y entonces, 

recién entonces serás digno de volver.”

 

            



[HOME] [NEXT]