COLOQUIO



He traspasado montañas
y pasado siete mares,
hasta llegar a tu casa
alma pura, alma mía.
Y en las noches de vigilia
que tuve yo que pasar,
para lograr ese sueño
de conocer mi conciencia;
y desdoblar mi esencia
lejos de mi cuerpo material,
tú me acompañaste siempre
alma amada, alma pura.
Entonces pude volar
hasta donde está tu hogar,
en las altas dimensiones
que muy pocos pueden alcanzar.
Atravesamos barreras
y también las dimensiones,
cuando con mil emociones
llegamos donde se encuentra,
tu angelical dulce lar.
Ahí conocí yo a Dios
junto a los iluminados...
y esos recuerdos grabados
llevo hasta hoy en mi ser.
Y después de largo tiempo
de estar los dos en el cielo,
me trajiste de tu mano,
para ingresar nuevamente,
a mi cuerpo material.
Desperté impresionado
al saber de donde vienes,
y para mis parabienes
me hice auténtico de verdad.
Y este vedado misterio
a mis ojos se abrió,
cuando me mostraste el como
poder yo y tú volar,
hasta llegar a tu hogar...
dulce alma... alma mía.
Y en este mismo instante
de honestidad muy sincera,
quiero yo agradecerte
por enseñarme a volar,
para poder alcanzar
tu mundo y tu hogar,
cuando salgo yo a pasear
por toda la eternidad.


Ernesto R. Ukrow Zapata  

¡Envía esta página!

Tu nombre:
Tu E-Mail:

E-mail a donde la enviarás:


.




[HOME] [BACK]