EN ESTE ATARDECER TAN VIOLÁCEOEn este atardecer tan violáceo, donde el sol se va escondiendo y la luna va saliendo, yo te observo majestuosa. Y te observo como a Diosa con un bello resplandor, que me produce calor cada vez que yo te veo. Y tú desnudas tu cuerpo mientras yo tan solo observo, y sabiendo que me llegas vas llenándome de ideas. Cuando estás ya en la cama con tu mente alborotada, te tomo de la cintura y me fundo junto a ti. En este atardecer tan violáceo eres Diosa de mi ensueño... y eres hasta el momento mi incordura y sinrazón... En este atardecer tan violáceo. Ernesto R. Ukrow Zapata
|