EN UN MONTE PERDIDO



En un monte muy perdido
tengo mis sueños dormidos,
desde allí tejo caminos
que van marcando los ritmos,
de estos sentimientos míos.
En ventanales de hastío
veo momentos vacíos,
que van marcando olvidos
y la profundidad de mis fríos.
Veo a lo lejos caminos
donde transitan latidos;
mas abajo veo niños
con sus juegos y sus mimos.
También veo infinitos
amores de juventud;
y en mis callados gemidos
cuentan su llanto dolido,
los tristes días vividos
al acorde de mi ritmo.
Silban nostalgia de fríos
la memoria de los míos,
que están lejos y en olvido
esperando a su papá.
En la profundidad de mi olvido,
ya no me acuerdo del nido
que acunó a mis dos hijos;
y que no me causa alivio,
al recordar lo perdido.
Por fortuna yo recuerdo...
el hambre y la sed del amigo,
que en su interior es el Cristo
que rellena mis sentidos.
Y así queridos amigos
en ese monte perdido,
donde espacios y vacíos
se alimentan de lo mío;
voy encontrando caminos
para sembrar lo que es mío,
y así llenarme de amor,
que me quite este martirio,
al escribir lo que es mío
y al son de la poesía.


Ernesto R. Ukrow Zapata  

¡Envía esta página!

Tu nombre:
Tu E-Mail:

E-mail a donde la enviarás:


.




[HOME] [BACK]