HOMENAJEHoy dirijo este mi verso a todo lo que es nativo, como homenaje sencillo a mi pueblo tan bravío. A raíces de mi tierra con su indio en la sierra; y a su chola con pollera sembrando papa en su tierra. A sus hombres hoy cautivos por culpa de enemigos; con coraza de bravíos tan valientes y tan míos. A los dolores sentidos y a su llanto reprimido... al pastor que hoy es niño en su choza ya dormido. A su antiguo sembradío tan hermoso y tan nativo; lleno de espigas de trigo y de amarillo teñido. Y así este simple homenaje con aroma de mi tierra, va dedicado a mi sierra y a su llanto tan reprimido. A su india y su tejido en los montes del olvido; y también al indio mío con su poncho como abrigo. Al altiplano dormido tan soleado y tan frío; a su papa y a su trigo y a su pueblo tan bravío. Ernesto R. Ukrow Zapata
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