¡Fue feliz tu vida muy querida!
Terminar en la noche del desvelo
el breve y humilde sueño de tu vida
y de pronto, amaneces en el cielo.
¡Dolor de muerte, oh alma pura!
¿Por qué lejos del cielo fue tu llanto?
¿Era bogar este tiempo de amargura,
en esta vida de terror y espanto?
Este mundo del cielo no querido
solo te ofreció zozobras y penas
y la medicina asesina del olvido
te sentenció al desierto de la arena.
Siempre fue feliz en su existencia
sesgó temprano su apurada muerte.
El vivía en su tranquila inocencia
mientras le daba la espalda...su suerte...
Dedicado a mi hijo Mauricio...
Silvio Bravo