Plegaria
¡Dios! Se nubla el cielo, la noche es oscura;
las sombras caen en su fatídica nostalgia;
la sangre fluye en el túnel de negrura
¡Dios! Dame la esperanza con tu magia.
¡Dios! En esta noche un alma se va al cielo...
Acógela con cariño para que pierda el temor...
Acalora con tus manos ese cuerpo de hielo
Que viaja hacia tu reino con llagas de dolor.
Ten piedad Dios, siempre duele mi esperanza
Por siempre te pediré un hermoso fin...
Si mi plegaria a tu cielo alcanza
¡Dios! Si me llevas, pido sólo la caricia
de un hermoso querubín.
Siempre te pido que mi nombre habite en su memoria
Como el trigal segado de un sufrido amor,
Y siempre que llore recordando su historia
Llegue a mi el consuelo de tu corazón ¡Señor!.
¡La amo tanto...! 1la sigo amando! No deseo maldecirla,
ella es una víctima inmolada para que yo siga riendo...
Yo sé que otro la maldijo. Yo no debo herirla
y pedirte de rodillas que me la vayas trayendo.
¡Dios! Si compadeces a otro que sufrir no sabe
mi íntima amargura, martirio enorme y cruel,
¡Dios! ¡Dios! Permite que ella en mi destino acabe
feliz en el trigal de inagotable miel.
¡Dios! Se nubla el cielo, la noche es oscura;
las sombras caen en su fatídica nostalgia;
la sangre fluye en el túnel de negrura
¡Dios! Dame la esperanza con tu magia.
Germán