Tu poema habla
toda la rima del amor.
Y un corazón maduro
será la defensa de tu himno
por que soy escudero
de tu noble plasmar.
Me quemo con tu amor
en tus llamas poéticas,
eres sacerdotisa
que me sacrificas con el puñal
de sus rimas y sonetos.
Luego……
quedo en silencio
desangrándome en el altar
de tus letras
con sabor a felicidad eterna.
Silvio Bravo