En algún bello y escondido rincón de éste mundo muy juntito al mar, existes tu, mi pueblo..
ciudad de amores, tiempo de dolores, en tus calles pasea mi amor y en tus aguas su piel se baña. Tus olas me recuerdan su voz, mientras el brillo de la luna refleja mi alma.
Aquí el cielo está triste y mi corazón no puede mas de amargura ¿porque tus hijos? ¡¡ OH Mejillones!!,Pudieron hacernos tanto daño. Tomaron mi corazón como a un ladrón y lo azotaron como a un asesino. Despojaron mi alma de mi cuerpo como sintiéndose dueños de mi vida.
Tus hijos me destrozaron OH tierra de amores... y aquí estoy sintiendo la desdicha de un gran amor, que perdí para siempre.
Si nos amábamos como nadie ¿cuál fue nuestro pecado? ¿No será lo malo ahora?, Que añoro al hombre que no es mío. Aquel que me robó el alma colmándola de paz y amores y sintiéndose seguro de mi vida, no supo retenerme a su lado.
Hoy te pido mar de mis encantos, que no dejes que esto se repita; ya que la amargura que carga mi mirada, ni la mejor caricia me la quita.