
EL VIENTO DE MI ALMA.
Sufre la sangre,
sufre la tristeza
y en los resquicios
de mis huesos,
gime un nombre
sin rostro;
¿Dónde se ahogó
el llanto del dolor?
¿Dónde se quedó
el ligero glamour
de unos altos ojos?
Se descalcifica
el andar de mis pies,
y la ranura
de mi párvula boca
pronuncia el eco,
sublime e intacto
de una soledad
efímera sin voz;
sufre la noche,
sufre mi desvelo,
sufre mi angustia.
El viento de mi alma
...se desangra.
D.R. BeBe
Monterrey-México
By: Olga Maricela.-
[HOME][BACK]