DESPERTANDO TU DESEO
Como hojarasca, que el céfiro suave arrastra
y que llega a culminar en el ardiente afán
de seguir su viaje errante, hasta hollar
el fuego de las montañas, así es mi navegar.
Mi boca, mi piel, mi cuerpo entero
desea el tuyo con frenesí, mis labios,
de ellos, manan miel, donde puedes libarla
tan delicadamente como la abeja al jazmín.
No hay distancia para medir el amor
ni siquiera para gozarlo, se inventan fantasías
que complacen los mares arrebatados
donde las arenas se deslizan por la espuma de las olas
y se detienen, en los rincones de los corales.
Gaviotas sonrojadas y soñadoras hacen camino
con caracolas emocionadas de amor intenso.
Quiero una noche, una madrugada, a toda hora ser tuya
como uva madura que se saborea en plena primavera
que me tortures dulcemente con tus caricias.
Quiero soñar despierta, en tus inquietudes
sentirme en la gloria cuando tus besos recorran
dulcemente mi piel, sentirme vencida, acabada
de pasión, sumergirme en tu manantial, que con
atrevimiento surque en mis viñedos, y humedezca
sin piedad cada uno de mis brotes febriles.
Que mi piel, cambie de color que se matice como
el arco iris y que mi perfume de rosas se confunda
con tu aliento apasionado y tibio, como los vientos
de verano, quiero sujetarme con violencia a tu tronco
y que tu follaje sea mi amparo, en los momentos
en que el atrevimiento se apodere de nuestros anhelos.
Quiero…Quiero…ser la mujer, que despierte tus desiertos
y los haga florecer con la humedad de mi placer.
Para ti mi amor.
Autora: Cristina Bonilla
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