DULCE RESUCITAR
Te he besado, y he poseído con ansias tus labios
te entregué mi juventud, y la gloria del ensueño
y sigues siendo el dueño de la rosa fragante
en la infinita experiencia del amor sembrado.
Desandando recuerdos maravillosos, hemos
vuelto a resucitar, leños en murmullos de hogueras
y alfombras de jacintos, jazmines, lirios y rosas
dando gloria a el sol, y bruñendo la luna del
fanatismo de las caricias bordadas en la piel.
He bebido de tu fuente, la ternura fresca y cristalina
y has humedecido los rincones de mi pradera enardecida
sujetándome con frenesí, contra tu pecho, muero
alucinando, al deshojarse la pasión entre tus brazos.
Ha sido dulce el resucitar, del plumaje del cisne
colmar la sed, del árbol de acacia entristecida
darle a la luna, el privilegio de deleitarse en la flor
que con sus pétalos acaricia la alameda de mis sueños.
Para ti mi amor
Autora: Cristina Bonilla |