BORDADO SUBLIME…FUEGO ARDIENTE
Son aquellos días, los que extraño
las noches de desvelo, de música romántica
el calor de la chimenea, y tu voz susurrando
en mi oído, un ¡Te amo!.
En tu ausencia la pradera ya no ha florecido
y el manantial, lentamente con tristeza llora
y los cielos cambian de color, y escogen el rojizo
para sumirse en una monotonía, que gimiendo implora.
Que implora, que tu barca de ilusiones, y deseos
zarpe del puerto y se haga a la mar de mis pasiones
donde podrás arrojar tu ancla, y empaparte de mis besos
y sentirás que recorres los senderos de mis emociones.
Mi bordado sublime, en tu piel se convertirá en fuego ardiente
y un frenesí sediento colmará mi copa de tu río eterno
y seré la mujer que se abre al silencio de la noche
buscando versos, que escribiré en el templo de mi cuaderno.
Autora: Cristina Bonilla |