El engaño
Una lágrima furtiva resbala por su rostro
¡Y la tierra se estremece!, al ver el atardecer
y grita el manantial desesperado
recordando a la mujer que fue engañada
¡Fueron falsas las olas del mar perfumado!
y el silencio de su mirada tierna no eran realidad
sabe que su voz es hermosa, pero no es suficiente
para el calor que la rosa necesitaba.
Se envuelve como capullo en el matorral del río
buscando el escondite del sueño inconcluso
sintiendo la lejanía del dorado sol, temblando de soledad,
deseando que llueva en las arenas del hastío.
Con desdicha recuerda aquellos días
en que el diamante mentía, al decir..!Te amo!
ahora sabe que…él, fue el que perdió la partida
¡Porque solo ha quedado en el sendero!.
En ésta aurora…
El capullo ha despertado, perfilando su estrella
dándose baños de la luna plateada
bordando sus huellas en las arenas azules
humedeciendo su cuerpo en brillantes llamaradas.
El amor volverá a tocar sus fibras
y el viento mecerá sus sueños en la pradera
sus alas volverán a remontar la quimera
donde sentirá ser, ¡La rosa verdadera!
Autora: Cristina Bonilla |