Tú eres
Te siento cual la brisa
que acaricia mis cabellos,
y como el viento te deslizas
con ternura sobre ellos;
Eres como el aire
que adormeces perfumado,
con aromas de tu cuerpo
que yo siento al ser amado.
Te siento como el agua
que remoja todo el cuerpo,
y siento yo las gotas
que me cubren escurriendo;
Eres como el ave
que vuela en el silencio,
y me abraza con sus alas
extendidas sobre el viento.
Te siento cual arena
de cálidos desiertos,
quitándome las fuerzas
que me dejan sin aliento;
Eres como el sol
que quema desde el cielo,
llenando de energías
todos mis anhelos.
Te siento como el mar
burbujeando sobre crestas,
espumante torbellino
que me arrastra siempre a cuesta;
Eres como el tronco
rodando siempre a solas,
tratando de salvarme
de las saladas olas.
Te siento como un bosque
donde llegan las palomas,
y se oyen bellos trinos
que engalanan con aromas;
Eres como el árbol
que siempre da su sombra,
brindando con sus ramas
albergue que a él le sobra.
Te siento por las noches
entre estrellas y la luna,
llenando con tu brillo
mi alma como ninguna;
Eres luz radiante
que ilumina mis sentidos,
llenando de ilusión
que a mi alma has convertido.
Por eso cuando siento
que estás callada y sola,
mi alma se entristece
como el vasto mar sin olas;
Yo solo quiero verte
disfrutando como un niño,
cuando a ti te entrego
mi amor y mi cariño.
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