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Nunca supe
lo que amé de tu existencia,
y me dejé llevar del corazón
con su paciencia;
Comprendí de esa razón
que aunque tarde seguiría,
amándote en silencio
como jamás nadie podría.
Al amarte como ahora
con esclavos sentimientos,
en mi pecho aun se agitan
los latidos como el viento;
Huracanes de pasión
que crecen impetuosos,
arrastrando nuestras almas
por caminos amorosos.
Sin sentido y sin aliento
vacía mi alma queda,
por todo ese amor
que te entrego sin barreras;
Sutil es la dulzura
que siento en tus abrazos,
que no puedo yo dejar
ni olvidarte un solo rato.
Con el tiempo que camina
tu conviertes la ternura,
en la magia tentadora
que me llena de dulzura;
Con cariño de tus besos
me inundas de alegrías,
por ese amor tan grande
que me llena todo el día.
Si juntáramos las manos
juntas forjarían,
un amor eterno
que jamás terminaría;
si ese amor valiente
se uniera con el mío,
una eternidad
estaríamos unidos.
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