Para toda la vida
Sentí de las caricias que me diste,
el aroma perfumado del placer;
Con la miel humedecida de tus besos,
me entregaste la dulzura de tu ser.
Al sentir en tus abrazos la ternura,
me impregnaste con aromas de tu piel;
Me hablaste con palabras muy hermosas,
describiéndome la dicha y el placer.
Te entrego con el alma mis sentidos,
excitando mi cariño sin querer;
Y llenándote de besos como quieres
te los dejo para siempre... en tu piel.
Eufórica alegría, corre libre por mis venas
dejando en cada espacio de mi ser;
La nostalgia y el cariño de tus besos
y tu aroma perfumado en mi querer.
Enciendes en mi mente sentimientos,
que me alejan sin temor de las partidas;
Envuelves con amor cada momento,
y sé que así será... toda la vida.
Eduardo Grau
Jjunio de 2004
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