El silencio se come tus palabras y se burla de ti.
Carta de anciano que jamás entregó al amor de su vida
Hoy sus palabras en el silencio se perderán
Pues su amada al cielo se acaba de marchar.
Jamás supe lo que era amor a primera vista
Hasta que te vi.
Jamás supe que era un abrazo
Hasta que tus brazos se enredaron sobre mí.
Jamás supe que era una caricia
Hasta que tus manos sobre piel pasaron
Y me estremecí.
Jamás supe que era beso
Hasta que tus labios sobre mi frente sentí.
Jamás supe que era un enojo
Hasta que la verdad de tus palabras
Pusiste frente a mí.
Jamás supe que era la amargura
Hasta hoy que cada vez más feliz estoy
Si estas junto a mí.
Jamás supe que era estar solo
Hasta que diste la vuelta y mi mano soltaste.
Jamás supe que era el estar enamorado
Hasta hoy que no dejo de pensar en ti.
Jamás supe que era el amor
Hasta que nuestras almas
Por el resto de nuestros días
Y aun después de la muerte
Continuaran su caminar tomadas de la mano
Como aquel día en el que llegamos al altar.
Eduardo Flores
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