Besos perdidos
Los besos no dados en el año perdido
aunque muy amados, son besos ya idos;
son soles sin fuego, flores sin aroma,
afectos negados, cantos desdeñados.
Los besos no dados en horas propicias
son granos de trigo al pedregal tirados,
no brotan ni crecen en santas caricias,
son tristes recuerdos de granos perdidos.
Los besos guardados a desdén del destino
son fuegos sin fuego, hielo malhadado,
que tarde, en reparo, de nuestro camino,
pensamos que erramos al no haberlos dado.
Los besos no dados son crueles cadenas
que atan el alma a la maldición:
De querer darlos cuando las azucenas
murieron muy tristes, sin una canción.
Joselito Fernández Tapia
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