Fuegos amados
Amor, quiero que tu sonrisa ahora
me regale la belleza de la aurora
y en suspiro de luna que enamora
llene mi alma de la paz que añora.
Quiero, cielo, que tus besos de luna
de mis labios sedientos en su amar,
quiten la sed que boca ninguna
ha podido, por mucho esfuerzo, saciar.
Y deseo que a mi piel quemante
cubran tus labios, tu piel, tu entrega;
en éxtasis de sol, en sagrado eclipse,
sacien mi hambre y mi gemir amante.
Entonces, envueltos en nuestras carnes
Soñar viviendo los sueños no vividos
Y vivir soñando los cantos no tenidos
En la dicha de la piel en sus quehaceres.
Joselito Fernández Tapia
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