Me gusta escuchar tus silencios, silencios que aman.
Escucho en tus silencios, el amor que declamas.
Y aunque estando cerca te siento tan alejada
y al mismo tiempo tan cercana, que amo esa voz
del silencio, que no dice nada. Sé que me amas.
Porque estas en todas las cosas, como los días
emergiendo de la noche, endulzando mi vida.
Como una estrella distante, pero que más brilla.
Y me subo a tu silencio, para el viaje de ida.
Escucho en tus silencios, silencios de la vida,
y escucho desde lejos, ese silencio tuyo.
Déjame hablarte con la voz de la mirada
en una noche de luna clara con su arrullo.
Me basta tu mirada para saberme vivo.
Y el canto de tu sonrisa, desecha lo incierto.
Que mi torva vida, se la llevaron los vientos,
camino el amor, en el camino de lo cierto.
Autor: Juan Carlos Cirigliano
(para la mujer que amo)
Chelín.
Argentina
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