<BGSOUND SRC="http://www.poemasromancesyamor.com/midies/autumn_leaves.mid" LOOP="INFINITE">

 

A mi hijo
.

Arrodillada frente al mar,
puedo sentir su imponente inmensidad,
olas fuertes, rugientes, que no me logran alcanzar,
masas que ignoran, lo que a veces uno siente,
y me dejan inmersa en la intensidad de mi propio mar.

Lo miro con desafío,
sin apreciar su intenso colorido.
Azul profundo, de fondo desconocido,
que hoy mi pena no me permite contemplar,
y es que me recuerdas a mi niño,
que está tan lejos, junto a la playa,
lejos de mis manos, en otro mar.

Agacho mi cabeza para no verte más,
y mis ojos mojarán la arena por toda la eternidad.
Veo mis manos recogidas, vacías,
las mismas que le dieron a mi niño de mamar,
se quedaron encogidas, adormecidas y en silencio,
ante tan cruda realidad.
Las olas siguen rugiendo el grito del mar,
yo solo escucho el silencio de mi soledad.

Y sigo aquí, arrodillada frente a ti,
envuelta en tu azul inmensidad.
Eras hermoso de verdad,
perdona si por ahora, no te puedo contemplar.
Pero estoy invalida de sentidos,
sorda de tu cálido sonido,
y ciega ante tu majestuosa intensidad.

Solo te pido que me entiendas,
y perdones mi inconsciencia,
pero he perdido a mi niño,
allá lejos, en otro mar.

Laura


 

BACK HOME