NO TE CREO NADA
Maestro, para que me llamas,
para que buscas encender la llama,
la misma que tú apagaste dejándome quebrada,
ahogada por el llanto sobre mi cama , desangrada,
¿y ahora tu voz se torna dulce?,
¡ no te creo nada!
Maestro, lo que quedó después de ti,
fueron estrellas muertas en mi jardín,
todo me olía a ti, pensé que no lo podría resistir,
perdí la Fe, me la cuestioné, me perdí,
¿y ahora vienes con la mirada de un querubín?,
¡ no te creo nada !
Maestro, no me mandes rosas mentirosas,
cuando en tu piel puedo oír los gemidos de la otra,
mientras yo me volvía loca, en profunda pena y sola,
pidiendo misericordia, pidiendo calma, aunque sea por una hora,
¿y ahora me hablas con dulzura?,
¡ no te creo nada !
Maestro, no toques a mi puerta,
para ti, está por siempre clausurada,
yo salí de tu casa, como una loca enamorada,
recorrí los desiertos, y lloré rendida en la playa,
¿y ahora me dices que me quieres?,
¡ no te creo nada !
Maestro, llévate contigo lo vivido,
llévate también, lo que por ti he sufrido,
yo me quedo con todo lo aprendido,
eres Rey de corazones al borde del precipicio,
y yo la Reina de tréboles en busca de uno de cuatro hojas,
¡ y no te creo nada !
Maestro, mi maestro, soy de tus manos la sabia,
llevo el estigma de tu enseñanza,
si algo te debía de vidas pasadas,
mi deuda contigo ha quedado pagada,
aprendí que hay tiempos rudos y otros en calma,
Pero a ti....a ti ¡ no te creo nada !
Creo en el amor como fuerza de purificación,
creo en el universo y su mágica conspiración,
creo firmemente que te di lo mejor,
creo en Dios habitando en mi corazón,
creo en un nido fecundo, voy pintando un nuevo mundo.
Pero por ti maestro,
ahora soy fuerza y mujer de una sola palabra,
esa que te pide ahora que te vayas,
Porque a ti...a ti
¡ no te creo nada !
Laura
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