Se Llama José.
A mi casa llegan
tantas personas,
y una de ellas se llama José,
él pide fideos y zapatillas
o ropa vieja, si puede ser.
Sobre su cuerpo
lleva colgando
pesada bolsa más grande que él,
allí coloca lo que le ofrecen
y lleva a casa, para comer.
Ojitos tristes, invaden su alma,
mucho no dice, pobre José,
solo que tiene muchos hermanos
no tiene padre y madre no se,
(La gente dice murió pariendo
y desde entonces, los cuida él).
De tez bronceada
hombros chiquitos,
piel castigada y ojos de miel,
sonrisa parca, mirada esquiva,
de todo duda el buen José.
Golpea suave
(Que no se ofendan),
y yo sin verlo, ya se quien es,
cabeza gacha se lleva todo
¡Y la tristeza también con el!
Mirta Lílian Cordido