Amor Frustrado.
En tus manos, esa flor,
con dos ramitas de helecho,
papel de lindo color
y el palpitar de tu pecho.
Tu voz tenue y temblorosa
que al nombrarme te delata.
Tu figura majestuosa,
que ante mí se deshilacha.
Todo me hace suponer
¡Que al final te decidiste!
Y tu amor me has de ofrecer
por el tiempo que perdiste.
Y ahora, que ya te tengo,
¡Y no sos inalcanzable!
Mi corazón yo detengo,
pues amarte, no es probable.
Todo el tiempo que espere
que vinieras a mi lado,
…En otro hombro lloré…
¡Y mi amor ha conquistado!
Te agradezco yo esa flor
y tus buenas intenciones,
pero aún me queda honor
¡Y no vivo de ilusiones!
A: Mirta Lílian Cordido