OH Dios Mío…
¡Bésame Tú, La Frente!
pues yo a ti no puedo,
tengo la boca sucia
por la miseria que llevo.
No puedo mirarte a los ojos
pues la vida que tu me has dado
por el lodo la he llevado
y no merezco perdón.
A tus pies caigo rendida
arrepentida y avergonzada,
buscando en la mirada
de quien todo me lo dio,
un poco de compasión
a tanta miseria humana.
Por eso pido Señor
bésame tú la frente,
para calmar el dolor
de esta indigna simiente,
que quiere dejar de serlo
con toda tu bendición.
Quiero dejar la vida
que regalada, he perdido,
sabiendo que he obtenido
al menos la redención,
para que el brote que llevo
a punto de flor en mi vientre,
¡Al mundo mire de frente
porque su madre, cumplió!.
Autora: Mirta Lílian Cordido