A Mi Niña
Vi llorar a mi niña, no me hagas esto Señor,
pues cada lágrima suya, perfora mi corazón.
Quisiera abrazar su pena, y arrancarle ese dolor
pero en su triste mirada, siento que muero yo.
Hay niña ya no llores, no llores penas de amor,
que los ángeles del cielo también sufren por vos,
dibújate una sonrisa, te lo pido por favor
que yo beberé tu llanto, y gota a gota, tu dolor.
Señor, que mi niña no llore,
que no llore por favor,
no se merece tristezas, no se merece dolor,
ella es la estrella del cielo que brilla con fervor,
es el sol entre las nubes, es la vida bajo el sol,
las alas de las aves, libertad en la opresión,
¡Ella es sangre de mi sangre!
¡Ella es mi niña, Señor…!
Mirta Lílian Cordido