Espero una señal
Espero una señal tuya, tal vez,
pero la vida misma me enseñó
que amar es una contradicción,
de placer y dolor,
porque amamos lo que tenemos
y lloramos lo que perdemos.
El día que dijiste adiós
una parte mía se fue contigo,
saber que tus labios
ya no rozaran los míos,
que tus tibias manos
dejaran de acariciar las mías
y en esta melancolía
Tu mi amor y Yo tu vida.
Espero un nuevo barco
ya no, el que partió aquel día,
sino uno nuevo
lleno de esperanza y vida
con flores frescas y aroma a lilas.
Te extraño!,
con el palpitar del día a día,
cuando el reloj marca las doce
y al tiempo no puedo detenerlo
espero una señal tuya
tal vez, algún día.
Nora Lanzieri