DEJANDO EL NIDO





Mis alas crecen fuertes, vigorosas…
Me llama el cielo abierto, luminoso.
En mis entrañas bullen, misteriosas, 
ansias de libertad, ansias de gozo.



El nido se me estrecha poco a poco,
limitando mis ansias de aventura.
¡Quiero volar! ¡Deseo tocar el cielo!
Y mis alas se baten con premura.


De repente una ráfaga de viento
entre mis plumas  hace remolinos…
No puedo ya esperar  ¡Llegó el momento
de salir para siempre de mi nido! 

Libertad!  Cielo  abierto, infinito, luminoso…
Vuelo hacia ti  buscando mi destino
y dejo atrás el nido que, orgulloso,
fue mi cuna dorada, dulce abrigo.


Adiós tierno sustento, madre mía…
Llevo en mi ser tu amor y tu ternura.
Voy a  dejarte hoy, porque  algún día,
debo tejer también mi propia cuna.

Se que mi vuelo miras con orgullo
Tu tarea ha concluido, ¡Soy muy fuerte!
He aprendido a volar al lado tuyo
Y me enfrento segura con mi suerte.


MARIA ELENA
Altamira, Tamaulipas, México




[BACK]






[Postales] [Amor y Poesía] [Grandes Poetas] [Rincón Poético]
[Colaboraciones ] [Poemas en Inglés] [Poemas en Portugués] [Romances en la Net]
[El Vive]

[HOME]