DE ESPALDAS
Me da miedo que termine el día,
que llegue la noche y acostarme a tu lado,
y callado te acuestes sin decir palabra,
sin que tu cuerpo deseé una caricia mía.
Simulando que duermo, te doy la espalda,
ni siquiera me rozas y yo desespero,
el desnudo silencio guarda mi llanto,
y mi secreto dolor esta almohada.
Ya no nos cobija la misma sábana,
sustituida por esta estepa maldita,
tu indiferencia cruel e inaudita,
y mi piel a gritos que te clama .
¡Cuanto duele esta distancia tirana!
el recuerdo de tu olor en mi sangre,
tu perfume sagrado en mi vientre,
¡ ya no quiero despertar en la mañana!
¿De qué me sirve tenerte a mi lado
si este amor que llevo dentro
en un desierto lo dejas aislado?
OASIS
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