![]() SEÑOR DE LOS MILAGROS Sorteando la espina sembrada en su camino con los pies descalzos y su dolor al hombro un esclavo Angola que de lejanas tierras vino plasmó con sus colores…llenando de asombro tu imagen de Dios y de hombre…a la cruz atado en un muro de adobes vagamente enlucido. La primorosa Lima, ciudad de los reyes estremeció bruscamente su cimiento desplomáronse las casas…se inundaron las calles pero aquel endeble muro, en singular portento se mantuvo firme conservando su dibujo despertando la fé, como un divino embrujo. En tierno amanecer que va creciendo el Perú asoma su rostro multitudinario Octubre se viste con su traje morado el pueblo se inunda de incienso y sahumerio se levantan los barrios…se vuelcan los solares al paso de tus andas, entre aromas de flores. El hermano cargador de la cuadrilla mezcla su sudor con la garúa de octubre una hilera de beatas con mantilla elevan plegarias, llevando sus velas de lumbre ricos y pobres entonan una misma canción rindiéndote homenaje, al compás de guitarra y cajón. ¡Milagro señor!, grita la multitud alborozada inmediato se levanta un moribundo pecador vertiendo su llanto en la noche bendecida le sigue otro creyente, arrojando su andador; mas allá…una mulata de hermoso parecer saborea picarones con miel de atardecer. Con torrente de fé el pueblo te venera y al pie de tu imagen de hinojos te implora ¡Señor de los Milagros!, tu que nunca abandonas acógenos piadoso con tu mirar sereno aparta las tinieblas de este mundo que iluminas para seguir tus huellas encontrando tu camino cúbrenos con el blanco tul de tu sudario protégenos con el escudo de tu escapulario. por: Paul Torres
|