![]() UNA CARTA AL CIELO Hundiendo su disco de fuego dorado su ardiente rostro el sol ha ocultado plegando sus alas de fúnebre duelo la sombra nocturna detiene su vuelo. Sopla el viento con rictus de reproche estremeciendo la quietud de la floresta no hay luna, ni estrellas esta noche ni un mísero farol su luz me presta... La angustia crece en mi alma envejecida al compás de los recuerdos de mi madre que al cielo se fue una tarde ensombrecida acudiendo al llamado del eterno padre. Junto al altar de la virgen Maria donde mi madre oraba por mi cada día soportando el amargo dolor de mis penas escribo mi letra con tinta roja de mis venas... Madre mía que estas en el cielo asoma tu faz, que quiero verte un momento jugar con las hebras tranquilos de tu pelo y calmar en tus aguas mi tormento. Enciende la antorcha milagrosa de tus ojos en las tinieblas de la vida que mi senda ciega de tu sepulcro levanta como flor de hinojos sofocando con tu néctar la sed que me doblega... ¡Madre! ayer retorne a la casa hambriento y como un resplandor sentí tu presencia todo fueron visiones del momento locura en que me ha sumido tu ausencia... Nochebuena de amor con luces de intervalo niños con juguetes disfrutando de abrazos nada me importa, ni el mas costoso regalo yo solo quiero la cuna de tus brazos. A diario te llamo con todas mis fuerzas ¡Madre! ¿por qué no me respondes? ¿te impide el Santo Padre? pídele permiso que yo también tengo derecho a reclinar mi cabeza en tu pecho... He perdido la fuerza...mis pasos se abrazan al suelo ¡Adiós madre! que tengas dulce sueño eterno aunque en la tierra no encuentre consuelo reza por mi para alcanzar la gloria de tu reino. Yo seguiré rodando en este mundo de averno con la esperanza de encontrar tu tierno vuelo aunque mi llanto inunde como río en invierno Te seguiré escribiendo...UNA CARTA AL CIELO. por: Paul Torres
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