Aquella noche nos dijimos tantas cosas
soñamos, reímos y nos amamos;
pensé que nuestro amor nunca terminaría
que traspasaría tiempos y fronteras,
mi corazón se emocionó tanto
que lágrimas de alegría rodaron
quemando mis mejillas.
Ahora, después de muchos años,
recordando con dolor nuestra despedida,
me pregunto ¿por qué me dueles tanto?
Si el amor es bueno, es bondadoso,
no es egoísta , todo lo sufre y todo lo cree,
¿Por qué me dueles tanto?
¿Por qué todavía lloro al recordarte?
¿Es que acaso el amor es dolor,
angustia y desencanto?
Autor: Mary Torres_derechos reservados