Vendrás a mí,
como viento cálido fresco,
mi corazón te recibirá contento,
te quedarás como caricia suave
en mi alma y en mi cuerpo.
Mis brazos
serán tu descanso.
Mis besos
serán tu fuerzas
al final de tu jornada.
Renacerá en ambos
la ilusión de un amor tan ansiado,
sé que he de flotar de amor
sobre tus cristalinas aguas,
sumergiéndome en ti,
sí temor y en completa entrega.
Eternamente te estaré esperando,
descansarás para siempre en mis brazos.
Por: Mary Torres
Regresar
¿Nos dejarías tus saludos en nuestro libro de visitas?
Por favor haznos saber que nos has visitado?