Solo el cielo azul que nos cobija,
conoce de nuestros sentimientos.
Solo el viento que viene a nosotros,
como brisa suave a nuestros cuerpos,
es testigo de este sentimiento.
Aunque estamos lejos,
percibimos el perfume de amor,
que emana de nuestros cuerpos
y logra trastornar nuestros sentidos,
para amarnos libres, en completo desvarío.
Este amor es tan fuerte, tan fuerte
que ha sabido soportar tormentas,
ha sabido perdonar errores,
Y hemos sabido superar debilidades,
para darle cabida a este amor profundo
By Mary Torres