Guitarra, guitarra mía...
tú, la fiel confidente,
de mis soledades;
que en tu cuerpo sinuoso
se han fundido mis lágrimas.
Tú que sabes de mis pesares;
hoy te pido me regales,
melodías tiernas y gratas;
que emocionen el corazón
del hombre que yo quiero.
El me ha dicho al oído, bajito,
que yo soy su único amor,
que yo soy su reina;
y sé que es muy sincero,
porque lo siento en sus besos.
Por eso quiero decirle,
a través de tus notas;
cuanto yo lo quiero,
en una canción perfecta.
By Mary Torres