Como una golondrina
sabiendo que no te pertenecía,
volé de tu lado, cediéndole tu amor,
a quien por ley te merecía,
atravesando mares inmensos
de tristeza y melancolía.
Golondrina que se quedó,
con el corazón destrozado
y vuela sola y perdida,
porque sabe
que jamás regresará
a descansar a tus playas,
ni beber de tus aguas.
Golondrina que vuela
y vuela sin destino,
temiendo parar
en alguna playa amiga
por temor a ser incomprendida.