La semilla existía, estaba
Germinaba se nutria
Fuerte esplendorosa
No la vimos, la sentimos
Estaba allí, crecía
Nuestras almas cruzaron
Valles, desiertos, espacios, distancia
Disfrutamos amistad compañía
Con el corazón abierto, honesto
La semilla estaba ahí, crecía
Reposaban en tus hombros mis penas
Llenaban mis la lagrimas tus manos
Reposaba en tu pecho mi alma
Curabas paciente mis heridas
La semilla estaba allí, crecía.
Ante el dolor de una abrupta despedida
De la a semilla que crecía y no vimos
Nació una hermosa flor tierna
Grande inmensa como el cielo
Nació el amor, amor verdadero.
Somos dos almas unidas
Unidas para siempre por el cielo.
Nuestro hogar es allá bien lejos
Mas allá del sol, juntito al cielo.