El no estaba ahí



"Apoya tu cabeza amor
aquí en mi  pecho,
reposa tranquila, 
que por tí yo velo.
Cierra los ojos,
no tengas miedo,
descansa en mi pecho amor,
mi amor por tí es verdadero"
Eran palabras que yo oía
en medio de mis sueños.

Su pecho de varón
se volvió cojín de ensueños.
Volábamos los dos,
al compás de nuestro amor
tranquilo a veces, alborotados otros.
Contemplábamos ambos,
cogidos de la mano,
el desfile de noche
de estrellas y luceros,
quise hacer realidad ese sueño,
abrí los ojos mirando el cielo,
él no estaba ahí, 
se perdió entre nubes,
quimeras y sueños.



Por Mary Torres
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