Aquella gaviota quiso cruzar el océano,
pero solo llego a la mitad de sus aguas;
se equivocó la gaviota, se equivocó.
Tenía sed la gaviota
creyó encontrar un hermoso río,
bebió y bebió para calmar su sed;
no era agua, era solo espejismo.
Creyó encontrar su casa en un corazón,
que divisó en el camino
Creyó ser feliz, muy feliz;
todo era una ilusión, simple quimera.
La vida le corto brutalmente las alas
Fue herida, le atravesaron el pecho;
no una, no dos, tampoco tres...
ya no se sabe cuantas veces,
hoy yace muy mal herida
Se equivocó la gaviota, se equivocó.
Autor: Mary Torres_derechos reservados