Cuantas cosas hermosas sentí
cuando estuviste a mi lado,
mis ojos enamorados,
veían a través de los tuyos,
todo era bonito,
hermoso y fantasioso,
mis oídos enamorados,
solo oían
lo que tu me decías.
Ay amor cuanto te quería
mi vida, mi mundo, todo te lo di
tus brazos eran mi refugio
de este doloroso mundo
en el que por años yo viví
Me diste a beber
de una fuete que no conocía
haciéndome perder la cordura
Día tras día.
Aquella carta llegó
Y ahí mismo todo se acabó.
Hoy que estoy sin ti
tengo el alma vacía
todavía no puedo entender
la razón de tu cruel engaño
desconozco aquel hombre
que decía que me quería.
Autor: Mary Torres_derechos reservados