Siento tu mirada clavada en mi figura,
Tus ojos se deslizan por mi cuerpo
Mientras mis mejillas no soportan,
Tu atrevimiento y osadía
Y enrojezco enseguida sofocada,
Arropo mi mente con indiferencia,
Mientras acaricias con tu mirada,
A tu antojo lo prohibido.
Ojos negros e inquisidores
No soporto la profundidad de tu mirada,
Traen lujuria dentro de una bolsa de adulterio
Y no estoy acostumbrada a placeres pasajeros,
Desvía tu mirada que despiertas mis instintos.