Se me hace un nudo en la garganta,
mi dolor y mi tristeza no alcanzan,
para trasmitirte y decirte
lo mucho que me haces falta.
No estas a mi lado,
y me siento tan indefensa
como un pajarito huerfano y herido,
en medio de esta selva tan indolente.
Me enseñaste a volar y vivir de sueños,
me enseñaste a reír por cualquier tontería,
me enseñaste amar y a perdonar,
pienso que sin ti, no podré vivir.
Me acostumbraste a ti y no me di cuenta,
y hoy mi alma te grita lo que nunca te ha dicho,
quizá por que yo misma no quería admitirlo,
o quizás no quise hacerte daño..no lo sé...
Pero hoy me he liberado de viejas heridas,
que hacían daño a mi vida,
y me siento libre para decirte,
que yo también te necesito.