Ada J. Barceló de Castro
Ada Barceló de Castro:
Nacida en San Javier ,provincia de Misiones (Argentina) y desde 1966 se
radica en la provincia de Mendoza donde desarrolla su labor poética.
Primera publicación: CANTO A LA TERNURA I,(poesías),
Pensamientos( aforismos) en 1986.
Segunda publicación: CANTO A LA TERNURA II,(poesías),
La voz del silencio (aforismos) en 1988. Edición agotada.
Presentación realizada en
"LRA Radio Nacional" Mendoza.
Tercera publicación: CANTO A ALA TERNURA III,(poesías),
Frente a la vida (aforismos) en 1996.
Presentación realizada en "Casa de la Cultura
Molina Pico", Guaymallén Mendoza.
Desde 1987 ha participado como expositora en la "Feria Internacional del
Libro", en Buenos Aires. En el mismo año interviene como expositora en la
"Feria Provincial del libro" en Mendoza. Realiza recitales poéticos en
"LRA Radio Nacional" Mendoza.
1988 ofrece un recital poético en "LV8 Radio libertador".
1990 representa a Mendoza junto con otros escritores, en el "Primer
Encuentro Cultural Cuyano".
1993 "Primera mención de honor", Certamen Literario "Rosa Antonietti de
Pillipini",otorgado por la Dirección de Cultura de la Municipalidad de
Godoy Cruz .
1995 logra "Tercera mención de honor", en el Certamen Literario "Asociación
de Centros Culturales Comunitarios", Municipalidad de Godoy Cruz Mendoza.
Desde este año se dedicó a difundir sus obra y a la creación de su cuarto
libro, el cual está siendo pulido y a la espera de ser editado. Actúa como jurado en Certámenes Literarios, y realiza recitales poéticos
con sus obras, deleitando a sus seguidores y a todos los mendocinos que nos
tomamos el tiempo de mirar la vida con los ojos del alma como ella nos
enseñó.
1999 se honró, una de sus obras "Siempre Verde Jardín del Litoral", llevándola al plano musical, por un conjunto netamente mendocino, el cual
participó en "El Festival de la Tonada", Tunuyán, Mendoza, y se espera la participación
con este tema en "Cosquín", Festival Folklórico Argentino, donde aparecen en el firmamento de la música revelaciones de
estrellas en este género.
Su tarea ha sido ardua encontrando piedras en el camino, pero no claudicó
jamás, superó con estoicismo la indiferencia y logró trascender su magnífica
obra llena de amor, belleza, sentimientos profundos y sobre todo una
inmensa "TERNURA" que conmueve las fibras mas íntimas del ser.
Bienaventurados
Bienaventurados los conciliadores
que siembran armonías entre la gente,
en este mundo febril e indiferente
en que conviven las armas y las flores.
Los que conservan obrando con mesura,
la virtud elemental del optimismo,
y al mismo tiempo con las otras criaturas.
Bienaventurados los seres aquellos
que supieron encontrar el derrotero
hacia la gloria del triunfo con esmero,
sin dejarse deslumbrar por sus destellos.
Y bienaventurados los que abandonan
con donaire, la vana y necia porfía
en cuanto al caudal de la sabiduría,
cuyo valioso aporte jamás pregonan.
Bienaventurados por ser a toda hora
como aquel arrebolado despertar,
en que la enhiesta copa del ciprés dora
con sus rayos, la primer lumbre solar.
Agridulces
Por ese sumo perfume de las rosas
en cuya esencia sobre todo he creído,
sorbo tras sorbo el agridulce he bebido
de la dulzura y el acíbar de las cosas.
Asimilando el sabor de cada herida,
cuando tuve un objetivo verdadero
me esforcé por acertar su derrotero
en el arduo aprendizaje de la vida.
Y aunque por cierto a pesar de mis empeños
algunos sueños no fueron sino espuma
que se nutre del viento y en él se esfuma,
al mismo tiempo disfruté horas de ensueño.
Por las cosas en que creí sin claudicar
se propaga la firmeza de mi credo,
y a la vida le doy gracias porque puedo
sonreír cada mañana al despertar.
Siempre verde jardín del Litoral
(poesía llevada a canción)
Un retumbar de cataratas quiebra
la quietud montaraz del litoral,
al tiempo que se deslizan los ríos
en cuyas cristalinas aguas moja
su larga cabellera el saucedal.
Y ostentando promesas de venturas,
se desplazan los vastos sembradíos:
despliega el mandiocal verdes sombrillas,
dilata el algodón suaves alburas,
y anegase de brotes el tesal.
Misiones desde aquí yo te contemplo
poblada de leyendas milenarias,
y labriegos de manos prodigiosas
que transmutan en frutos las semillas
de los surcos fecundos de la tierra.
Por tu suelo bermejo seibo en flor,
por tu sangre genuina y vegetal
que nutre el corazón de la madera,
en mis versos sencillos te proclamo
¡siempre verde jardín del litoral!
Partirás de blanco toda
Cuando un día te vayas de mi lado
para estrenar de a dos tu propio nido,
algo de mí contigo se habrá ido
y algo de ti se habrá quedado.
Partirás vestida de blanco toda.
Y en la casa algo así como vacía,
habré de extrañarte desde ese día,
pasados los trajines de la boda.
Y cuando vuelvas feliz a visitarme
luego de transcurrir algunos días,
tendrás un rubor que no te conocía
¡y la misma manera de abrazarme!
Luciérnagas en el alma
Ágil luciérnaga que los reverdecidos
campos en la noche reluces:
lo pienso y se me llena de luces
el recuerdo sutil de tiempos idos.
Por el camino que daba a la capilla,
tras tus luces por asirte me perdía,
mientras sereno e invisible caía
el rocío de la noche a la gramilla.
Sin dudas sé que esté hoy en calma,
en gran parte se debe a que tuve
mucho espacio azul y pocas nubes
y luciérnagas encendidas en el alma.
Por eso hoy que me preguntas, hija mía:
¿por qué no hay luciérnagas en la siesta?
al instante te digo mi respuesta,
porque duermen en ti durante el día.
Meciendo
Duérmete en mis brazos
dulce niño mío,
duérmete pedazo
de luna de estío.
Si me haces caso
granito de trigo,
bajarán los duendes
a jugar contigo.
Ya se oyen sus pasos
¿sientes lo que digo?
duérmete en mis brazos
dulce niño mío.
Cerraron sus pétalos
violetas de octubre,
con besitos tiernos
mamita te cubre.
Yo te doy mi vida,
todito mi calor,
mis cosas queridas
mi mundo mejor.
Duérmete en mis brazos
dulce niño mío,
duérmete pedazo
de luna de estío.
Tiempo de siembra
Si piensas pedir perdón
lo mismo que perdonar,
sin dudas tienes el don
mas te falta el accionar.
Pues todo lo elemental
que emana de la intención,
resulta siempre banal
si no culmina en acción.
Si alguna carta pendiente
entre tus cosas quedó,
recuerda que ha sido urgente
para ese alguien que la envió.
Y si un proyecto brillante
planeas luego emprender
sin vacilar un instante
piensa que hoy es ayer.
Siembra en fin, constantemente
cual si el tiempo de siembra urge.
Por cierto el brote no surge
del surco sin la simiente...
Flores silvestres
Sobre paisajes agrestes
al contemplar se presiente
cierto prodigio silente
de bellas flores silvestres.
Azules, ocres o lilas,
rosa tenue o carmín,
dilátense mis pupilas
contemplándolas al fin.
Si cual ardiente crisol,
en largas tardes de estío
mustia las flores del sol,
súbito cobran el brío.
Y es que la lluvia estival
ante el calor se conduele,
pues toda sed vegetal
con sus gotas calmar suele.
Son sus pétalos de seda,
y no existe genio humano
cuya ciencia sembrar pueda,
lo que Dios con sabia mano.
Soneto para Alfonsina
Silente sirena perenne del mar:
poemas sutiles de póstumo adiós
quebraron un día, de pronto tu voz,
ávida de olvidos, buscando calmar.
Y elevando solemne hacia Dios,
transida pidiendo tu mal mitigar,
como aquel Octubre, para concordar,
se hizo plegaria tu trémula voz.
Sólo mar y cielo de azul infinito,
tus ojos lejanos, después de aquel grito
enjugado en tu garganta de sirena.
Sobre pleamar, erguida y delgada,
emerges desde el fondo de aguas saladas.
¡Libre al fin! ¡Sonriente! ¡Bella y serena!
Ocaso en primavera
Ciérranse ya mansamente las flores
hijas dilectas de la primavera,
envueltas en sedas multicolores
en un tierno suspiro por doquiera.
Y en un esplendor de ocaso encendido,
musitando tiernas palabras quedas
y llenas de ensueño, se oye al oído
el leve rumor de las arboledas.
Elévase un ave hacia la distancia,
perdidos mis ojos se van tras él.
Y es la embriagadora y sutil fragancia
de horas placenteras testigo fiel.
Asómase ya venus diamantino.
Y con el corazón en dulce calma,
beber quisiera, beber con el alma
las quietas cosas en cáliz divino.
Lagrimas furtivas
Cuando el alma se revela
emerge cristalino llanto
cuyas lagrimas consuelan
de aquello que pesa tanto.
Pero aquellas enjugadas
que no pueden ser vertidas
por furtivas por calladas
ellas son las mas sentidas.
Y es que en silencio se expresan
tan solo buscando calma
y luego a su cause regresan
por los caminos del alma.
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Estas poesías fueron extraídas de los libros:"CANTO A LA TERNURA
II"(I.S.B.N. número 950-43-2338-3) y "CANTO A LA TERNURA III"(I.S.B.N.
número 950-43-7043-8), derechos reservados por la autora
COPYRIGHT BY ADA BARCELO DE CASTRO.
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