Lo he sabido...
De antemano he sabido
que no he de ser tu dueño;
que aunque te busque estrellas,
y me llene el ensueño,
sólo seré un amigo
que te tendrá en su sueño,
que pondrá en tus mejillas
con dulzura y empeño,
besos que una amistad
tuya y mía forjaremos.
Y con estos pensares
yo me iré a mi recámara,
y pensaré en tu rostro
con amistad sagrada.
Y envidiaré a quien duerme
y acurruca tu cama,
mientras sueño despierto,
recostado en mi almohada... !
Rafael Ángel
|