…dime
Dime, Señor del alto cielo y las estrellas,
¿por qué cuando te llamo no respondes?
¿Por qué siento gritarte en mis silencios?
¿Por qué mueren inocentes en atropello?
¿Por qué le falta el pan al desvalido,
si tanto pan me das… y me lo quedo!
Dime, diseñador de los eternos:
¿por qué si me regalas blancas nubes
quiero cambiarles su color a negro?
Dime, mi gran Señor del universo:
¿por qué te pido paz… y nada obtengo;
por qué si tengo sed, agua no quiero?
Dime, creador de amor, ¿por qué los niños,
de la hambruna y de sed siguen muriendo?
¿Por qué me has dado tanto, y nada a ellos?
¿Por qué si te maldigo, me sigues bendiciendo?
Dime, Dios de la luz y de lo eterno,
¿por qué mal repartido están los sueños?
¿Por qué me has dado todo y aún me quejo?
Dime, Señor, por qué si me das tanto
me permites que te siga pidiendo…?
Rafael Angel
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