Una vez más...
No lo puedo creer: ¿todo es en vano?
Se ha secado tu pozo de las mieles.
Y yo intento recorrer, en mis quereres,
un camino que, con mis labios, he mojado.
¿He sido yo la causa de tu encono?
¿Mis labios se burlaron de tus labios?
Siempre existe la fe, como un tesoro
que en nuestro corazón sigue enterrado.
Y mi fe sigue fuerte; he endulzado
el camino al amor; el que has perdido.
No puede estar tu corazón así de herido,
por besos vanos que alguna vez has encontrado.
Quiero tus labios, en tus mieles, mojados,
quiero chupar de ese néctar divino
quiero llegar al final del camino,
y mostrar que no has dado un paso equivocado.
Anda, cierra tus ojos; olvida ese pasado.
Vuelve tu rostro al amor verdadero.
Lo de atrás quedó atrás; debe estar olvidado;
dale paso a un futuro que será lisonjero.
Y al encuentro final del camino no incierto,
juntaremos los rostros; quitaremos tu frío.
yo besaré tus labios; tú besarás los míos,
y también sentirás que se eriza tu cuerpo.
Y en un beso lejano, sin las prisas del mundo,
un abrazo final será nuestro preludio;
viajaremos al éxtasis; vibraremos ardiendo;
y empezará el amor, ¡desde lo más profundo!
Rafael Ángel Cortés
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