Sé que tu corazón es una puerta
que nunca se ha cerrado a la hermosura
que llevas en tu alma; y la dulzura
que emana en tu sentir, la deja abierta.
Sé que también es un refugio, tu alma
y un océano de profundidad, tu cuerpo
que aproxima el camino, y desde adentro,
las olas de un amor, en ellas baña.
Sé que eres playa de arena desierta;
ya he caminado en ésas, tus arenas
en tantas noches de quietud... serenas;
allí siempre estaré, junto a tu puerta.
Por: Rafael Angel Cortés