La perla


 
 Perla que entre tú concha te mantienes,
no ves el sol, hasta salir a flote
entre olas del mar, que al borde azote
hasta los tibios granos de la arena.
Igual un río, que entre sus riberas
no decide subir de sus niveles;
así también el mundo, en sus placeres,
se quedará enconchado en su madeja.
Madeja de pecado y menesteres
que a diario se desviste en el cañal;
cierra tus ojos; no vuelvas a mirar
estos despojos que a tu vista tienes.
No mires hacia atrás; sube tus sienes,
endereza tu testa y ése tu andar;
imita aquella perla, que en el mar,
se esconde del pecado y de sus redes.


29 de marzo de 2003
Por: Rafael Angel Cortés

Escríbeme a mi correo electrónico.




[HOME] [BACK]

¡Envía este poema!

Tu nombre:
Tu E-Mail:

E-mail a donde lo enviarás:


.


Contadores colocados 2/2001